Las publicaciones digitales enriquecidas con vídeo, audio, animaciones e interactividad representan una de las propuestas de valor más atractivas del formato EPUB. Sin embargo, cada capa de enriquecimiento añade complejidad al reto de la accesibilidad. La buena noticia es que enriquecer y hacer accesible no son objetivos incompatibles, siempre que se planifiquen de forma conjunta desde el inicio del proyecto editorial.
El principio fundamental es garantizar que toda la información transmitida por los elementos enriquecidos esté disponible también a través de un canal alternativo. Un vídeo explicativo necesita subtítulos y, preferiblemente, una transcripción textual. Una animación que muestra un proceso debe acompañarse de una descripción textual equivalente. Un elemento interactivo que requiere arrastrar y soltar debe ofrecer una alternativa operada mediante teclado. Esta redundancia no es duplicación innecesaria: es la garantía de que ningún lector queda excluido.
La especificación EPUB 3 ofrece mecanismos nativos para gestionar esta complejidad. Los elementos fallback permiten proporcionar contenido alternativo cuando un sistema de lectura no soporta un tipo de medio específico. La estructura de manifiesto del paquete OPF permite declarar las propiedades de cada documento de contenido, incluyendo la presencia de scripts, MathML o contenido remoto. Estos mecanismos aseguran que, incluso en sistemas de lectura con capacidades limitadas, el contenido esencial permanezca accesible.
Un error frecuente es tratar la versión enriquecida como la versión «completa» y la versión accesible como una versión «reducida». Ambas deben transmitir la misma información y ofrecer la misma experiencia editorial, adaptada a las capacidades y preferencias de cada lector. Esta perspectiva transforma la accesibilidad de un problema técnico en una decisión de diseño editorial.
Fuentes: