En una publicación impresa, el orden de lectura está determinado por la disposición física del texto en la página: de izquierda a derecha, de arriba abajo. En una publicación digital, el orden en que las tecnologías de asistencia recorren el contenido no depende de la posición visual de los elementos, sino del orden en que aparecen en el marcado HTML. Cuando ambos órdenes no coinciden, los lectores que utilizan lectores de pantalla reciben el contenido en una secuencia que puede resultar incomprensible.
WCAG 2.1 aborda esta cuestión en el criterio 1.3.2 (nivel A), que exige que cuando la secuencia del contenido afecta a su significado, esa secuencia pueda determinarse programáticamente. En la práctica, esto significa que el orden de los elementos en el código fuente HTML debe reflejar el orden lógico de lectura, independientemente de cómo se posicionen visualmente mediante CSS. Un recuadro lateral que visualmente aparece a la derecha del texto principal debe ubicarse en el marcado en el punto donde tiene sentido leerlo dentro del flujo narrativo.
Este problema es especialmente relevante en publicaciones con diseños complejos: maquetaciones a varias columnas, recuadros destacados, figuras con pies de foto, barras laterales con información complementaria. En el diseño impreso, el lector puede recorrer visualmente la página y decidir qué leer en cada momento. En el acceso mediante lector de pantalla, el contenido se presenta de forma estrictamente lineal según el orden del marcado, sin posibilidad de «ver» la disposición general de la página.
Los editores y maquetadores deben verificar el orden de lectura del marcado HTML resultante después de cada exportación a EPUB, especialmente en publicaciones con diseños elaborados. La herramienta Ace by DAISY facilita esta verificación al mostrar la estructura del documento y el orden en que las tecnologías de asistencia recorrerán el contenido.
Fuentes: