Las publicaciones que combinan varios idiomas son habituales en el sector editorial: diccionarios, textos académicos con citas en lengua original, literatura con diálogos en otros idiomas, publicaciones jurídicas con terminología latina. Cuando estos cambios de idioma no se marcan en el código, los lectores de pantalla pronuncian todas las palabras con las reglas fonéticas del idioma principal del documento, produciendo resultados incomprensibles.

WCAG 2.1 aborda esta cuestión en dos criterios. El criterio 3.1.1 (nivel A) exige que el idioma predeterminado de cada documento esté declarado, lo que se consigue mediante el atributo lang en el elemento html del EPUB. El criterio 3.1.2 (nivel AA) exige que el idioma de cada fragmento en un idioma diferente al principal esté marcado individualmente. En la práctica, esto significa envolver cada palabra, frase o párrafo en otro idioma con un elemento span o div que incluya el atributo lang correspondiente.

Para los lectores de pantalla, esta declaración de idioma es la señal que activa el cambio de motor de pronunciación. Un lector de pantalla configurado en español que encuentra un fragmento marcado como lang="en" cambiará automáticamente a la pronunciación inglesa para esas palabras. Sin esta marca, intentará pronunciar el texto inglés con reglas fonéticas españolas, lo que resulta confuso o directamente incomprensible para el usuario.

En los flujos de producción editorial, el marcado de idioma puede automatizarse parcialmente. Los editores de ecuaciones y herramientas de maquetación profesionales permiten asignar idioma a nivel de carácter o párrafo, y esta información puede trasladarse al EPUB durante la exportación. Para publicaciones con múltiples idiomas, establecer un protocolo claro de marcado de idioma en la guía de estilo editorial facilita que todos los miembros del equipo apliquen las marcas de forma consistente.

Fuentes:

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