Cuando se habla de accesibilidad en publicaciones digitales, el foco suele recaer en aspectos técnicos como el marcado semántico o el texto alternativo en imágenes. Sin embargo, la accesibilidad cognitiva representa una dimensión igualmente importante que afecta a un público amplio: personas con dislexia, trastornos de atención, discapacidades intelectuales, hablantes no nativos del idioma y lectores que simplemente necesitan procesar información compleja.
WCAG 2.1 aborda esta cuestión en su principio de comprensibilidad, particularmente en la directriz 3.1, que se centra en hacer el texto legible y comprensible. A nivel AA, se exige que el idioma de la página y de los fragmentos en otro idioma esté correctamente declarado, lo que permite a los lectores de pantalla y otras tecnologías de asistencia cambiar de pronunciación automáticamente. A nivel AAA, los criterios van más allá y recomiendan que los textos sean comprensibles para un nivel de educación secundaria inferior o que se proporcionen versiones simplificadas.
Para los profesionales del sector editorial, aplicar principios de lenguaje claro no significa empobrecer el contenido, sino estructurarlo de forma que resulte procesable. Esto implica usar oraciones cortas y directas, evitar nominalizaciones innecesarias, definir los términos técnicos la primera vez que aparecen y mantener una organización lógica de las ideas. En publicaciones educativas o de divulgación, estas prácticas pueden marcar la diferencia entre un contenido que se comprende y uno que se abandona.
El lenguaje claro también repercute en la navegación del documento. Los encabezados descriptivos, los títulos informativos en tablas y los enlaces con texto significativo (en lugar de «haz clic aquí») reducen la carga cognitiva y ayudan a todos los lectores a orientarse en el contenido. Estas mejoras benefician especialmente a quienes utilizan tecnologías de asistencia, pero también mejoran la experiencia para cualquier lector.
Incorporar criterios de lenguaje claro en las guías de estilo editoriales es una inversión modesta que amplía significativamente el alcance de cualquier publicación.
Fuentes: