El espacio entre líneas, entre párrafos, entre letras y entre palabras puede parecer un detalle menor de diseño, pero tiene un efecto directo en la capacidad de lectura de personas con dislexia, baja visión o dificultades cognitivas. Un texto comprimido, con interlineado estrecho y párrafos pegados entre sí, aumenta la fatiga visual y dificulta el seguimiento de las líneas, incluso para lectores sin discapacidades.
WCAG 2.1 aborda estos aspectos en el criterio 1.4.12 (nivel AA), que exige que el contenido no pierda información ni funcionalidad cuando el usuario ajusta el espaciado del texto. Concretamente, el contenido debe tolerar un interlineado de al menos 1,5 veces el tamaño del tipo de letra, un espaciado entre párrafos de al menos 2 veces el tamaño del tipo, un espaciado entre letras de al menos 0,12 veces el tamaño del tipo y un espaciado entre palabras de al menos 0,16 veces el tamaño. Estos valores no son recomendaciones estéticas: son mínimos técnicos que el contenido debe soportar sin romperse.
En publicaciones EPUB con diseño adaptable, cumplir este criterio implica no utilizar alturas de línea fijas ni contenedores con dimensiones absolutas que impidan la expansión del texto al modificar el espaciado. El CSS debe utilizar unidades relativas y evitar la propiedad overflow: hidden en contenedores de texto, ya que podría ocultar contenido cuando el espaciado aumenta. Muchos sistemas de lectura ofrecen al usuario la posibilidad de ajustar estos valores directamente, y el diseño del EPUB no debe bloquear esa funcionalidad.
Las buenas prácticas de diseño editorial para pantalla coinciden en gran medida con estos requisitos de accesibilidad. Un interlineado generoso, márgenes suficientes y párrafos claramente separados mejoran la experiencia para todos los lectores. Diseñar con estos principios desde el inicio es más sencillo y económico que remediar un diseño comprimido a posteriori.
Fuentes: