Garantizar la accesibilidad de una publicación digital requiere un proceso de control de calidad tan riguroso como el que se aplica a la corrección ortográfica o a la fidelidad del diseño. Las comprobaciones esporádicas o las revisiones de última hora producen resultados inconsistentes. Lo que funciona es un procedimiento sistemático, integrado en el flujo de producción, con puntos de verificación definidos y responsabilidades asignadas.

Un procedimiento de control de calidad de accesibilidad eficaz combina verificación automatizada y revisión manual. Herramientas como Ace by DAISY y EPUBCheck cubren los aspectos que pueden comprobarse de forma automática: presencia de texto alternativo, estructura de encabezados, declaración de idioma, metadatos de accesibilidad y conformidad técnica del archivo. Sin embargo, ninguna herramienta automática puede evaluar si un texto alternativo describe adecuadamente una imagen en su contexto editorial, si el orden de lectura es lógico o si el lenguaje utilizado es claro para el público objetivo.

La revisión manual debe centrarse en los aspectos que requieren juicio editorial. Verificar que cada imagen tiene una descripción contextualmente apropiada, que los encabezados reflejan la jerarquía real del contenido, que las tablas se leen de forma coherente con un lector de pantalla y que la navegación permite acceder a todas las secciones relevantes. Probar la publicación con al menos un lector de pantalla (como NVDA o VoiceOver) proporciona una perspectiva directa de la experiencia del usuario con discapacidad visual.

Documentar el procedimiento en una guía interna con los pasos concretos, las herramientas a utilizar y los criterios de aceptación o rechazo permite que cualquier miembro del equipo ejecute la revisión de forma consistente. Esta documentación se convierte en un activo de la editorial que evoluciona con la experiencia acumulada en cada proyecto.

Fuentes:

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