Las publicaciones técnicas, académicas y jurídicas están plagadas de abreviaturas, acrónimos y siglas. WCAG, EPUB, HTML, DRM, ONIX, UE: para un lector familiarizado con el sector, estas formas abreviadas son transparentes. Para un lector no especializado, para alguien que utiliza un lector de pantalla o para una persona con dificultades cognitivas, pueden resultar opacas o confusas. Un lector de pantalla que encuentra «WCAG» sin contexto puede deletrearlo letra a letra o pronunciarlo de forma inesperada.
WCAG 2.1 aborda este aspecto en el criterio 3.1.4 (nivel AAA), que recomienda proporcionar un mecanismo para identificar la forma expandida de abreviaturas. Aunque se trata de un criterio de nivel AAA y no es estrictamente obligatorio para la conformidad a nivel AA, aplicarlo mejora sustancialmente la comprensión del contenido para todos los lectores. HTML ofrece el elemento abbr con el atributo title para este propósito: envolver una abreviatura en este elemento permite que las tecnologías de asistencia ofrezcan la forma expandida al usuario.
La práctica editorial más recomendable es expandir cada abreviatura la primera vez que aparece en el texto, ya sea en el propio flujo narrativo o mediante un paréntesis explicativo: «Web Content Accessibility Guidelines (WCAG)». A partir de esa primera aparición, la forma abreviada puede usarse de forma autónoma. En publicaciones extensas donde el lector puede acceder a cualquier capítulo de forma independiente, esta expansión debería repetirse al inicio de cada capítulo o sección principal.
Complementar esta práctica con un glosario de abreviaturas vinculado desde la tabla de contenidos ofrece un recurso de consulta permanente al que el lector puede recurrir en cualquier momento. Este glosario es especialmente valioso en publicaciones con decenas de abreviaturas especializadas.
Fuentes: